Después, a la SB 590 le cambiamos el adjetivo a “Propuesta anti-inmigrante”, porque sabemos que la medida afectaría también a los residentes legales y hasta a los ciudadanos americanos.
Ahora, en la última semana la propuesta del innombrable republicano es calificada de “propuesta racista”, y con justa razón. La SB 590 tiene un objetivo claro para el autor (leer blog “Circo Mediático de Mike Delph”) pero el impacto va más allá de su maquiavélico plan político personal. Esa medida afectaría prácticamente a toda aquella persona que no tenga una piel como la del innombrable y que no hable como el innombrable. Eso significa que mi mamá, ciudadana estadounidense naturalizada y que habla tres palabras en inglés, sería objetivo claro para la SB 590.
El problema que yo veo aquí es que, nosotros, los posibles afectados de esta ley, sí, racista, estamos sufriendo por dentro tan intensamente por este debate sin sentido, que lo estamos reflejando y externando en las redes sociales, en charlas entre amigos y comentarios de pie de notas. Se ha hecho parte de nuestras vidas que corre el riesgo de arraigarse en nuestras mentes y provocar otro tipo de problemas, para nosotros. Estoy hablando de salud... salud mental y hasta física.
La paradoja del debate migratorio es que, tiene muy poco que ver con los inmigrantes. ¿Suena incongruente? Piénsalo dos veces, porque no lo es tanto.
Después de la era Reagan –un presidente republicano en cuyo período se aprobó una reforma migratoria- los políticos se dieron cuenta que el tema migratorio les podría ayudar a alcanzar sus metas políticas, especialmente en momentos económicos difíciles para el país. El tema migratorio se convirtió en un exquisito dulce político, sobre todo en período de campañas.
Ejemplos claros, el Senador demócrata por Nevada Harry Reid, sabía que para ser reelecto necesitaba el voto hispano. Prometió que, como presidente de la Cámara Alta, lo primero que haría sería poner en la agenda la reforma migratoria propuesta entonces por senadores de ambos partidos políticos, encabezados por John McCain y el ahora fallecido Ted Kennedy. Reid la presentó solo cuando sabía que ya no tendría posibilidades para su aprobación al final del período ordinario de sesiones.
Otro ejemplo, Barack Obama prometió que presentaría una propuesta de reforma migratoria en su primer año de mandato. Cuántos años van?... y nada.
Rahm Emanuel acaba de ganar la elección para la alcaldía de Chicago, prometiendo a los hispanos que trabajaría por un Dream Act para los estudiantes de esa ciudad. Rahm Emanuel fue asesor del presidente Obama y es quien le aconsejo al mandatario que no le convenía presentar una propuesta migratoria en su primer año en el poder. Qué creen que va a pasar con sus promesas a los estudiantes en Chicago?
El ejemplo más claro, en Indiana, Mike Delph... perdón, el innombrable republicano, quiere ser Senador federal, quiere quitarle el puesto a Richard Lugar.
Tanto a nivel local, estatal y federal, los políticos usan el tema migratorio como bandera política y les conviene mantenerlo así.
Al principio de este blog, cuando yo decía que las propuestas “racistas” tenían muy poco que ver con los inmigrantes es porque, el mayor interés de los políticos es llegar o mantenerse en el poder, pero el otro porcentaje, es aquel temor de dejar de ser mayoría y que inmigrantes tomen las riendas del país. (blog “Circo Mediático de Mike Delph”).
Así que, debemos desengancharnos de su juego. No digo que hay que bajar la guardia. Sí, hay que alzar la voz y decir que estamos en contra de esas propuestas racistas, que somos parte de este país, que tenemos derechos y que no nos vamos a ningún otro lugar. Pero dejemos a un lado el odio y el negativismo, porque eso nos afecta a nosotros mismos.
Lo último sobre la SB 590
Este martes 22 de febrero, el pleno del Senado estatal aprobó 31-18 la propuesta SB 590. Esto significa que la medida pasa ahora a la Cámara de Representantes. Sería discutida en un comité y luego enviada al pleno de esa Cámara para su voto. Tiene muchas probabilidades de ser aprobada. Sí eso sucede, un comité bicameral trabajaría sobre la versión final y luego sería ratificada por ambas Cámaras y enviada al gobernador para su firma o veto.
Aunque hasta este mediodía los demócratas de la Cámara de Representantes no estaban presentes en el pleno para trabajar, es solo cuestión de tiempo.
Ahora, hay una posibilidad de que la SB 590 muera en la Cámara de Representantes. Si los demócratas siguen la misma estrategia que siguieron ayer para bloquear la propuesta que obligaría a trabajadores no afiliados a sindicatos a pagar cuotas, entonces también podrían bloquear la SB 590 y ésta moriría en la Cámara de Representantes. Pero eso depende de los demócratas. Tenemos que llamarles para pedirles que lo hagan.