No tengo
por que callarme mis opiniones de nada, ¿verdad?
Ahí les
va...
El cambio
de poderes en México este sexenio fue diferente al de hace seis años, cuando
Felipe Calderón tuvo que entrar por la puerta de atrás a la Cámara de Diputados
para rendir protesta. Esta vez, entraron por la puerta principal y a pesar de
gritos de algunos legisladores de la
izquierda inconformes con la elección, la toma de protesta de Enrique Peña
Nieto se dio sin mayores incidentes.
Afuera, en
cambio, desde temprano, los jóvenes integrantes de #yosoy132 y otros
revoltosos, se enfrentaban contra los policías que resguardaban la vallas
alrededor del recinto legislativo de San Lázaro. Varios heridos, entre ellos
dos policías y un integrante del movimiento #yosoy132.
Solo
algunos legisladores de la izquierda, en su mayoría del PRD, fueron los más
gritones en la sesión de toma de posesión, pero muchos, muchísimos perredistas,
líderes de la izquierda, aceptaron los resultados de la elección.
Por supuesto los priístas y perredistas no tienen ya nada que decir sobre la legalidad ó ilegalidad de la elección. Y es que, ni los observadores internacionales ni los miembros del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación encontraron evidencias ni elementos para descalificar la legalidad de la elección. Andrés Manuel López Obrador y su gente es quien sigue viendo la elección como un robo y nunca la aceptará porque es un mal perdedor, así de simple.
Por supuesto los priístas y perredistas no tienen ya nada que decir sobre la legalidad ó ilegalidad de la elección. Y es que, ni los observadores internacionales ni los miembros del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación encontraron evidencias ni elementos para descalificar la legalidad de la elección. Andrés Manuel López Obrador y su gente es quien sigue viendo la elección como un robo y nunca la aceptará porque es un mal perdedor, así de simple.
El que haya
habido fraude ó no, a mí solo me corresponde denunciarlo como ciudadano, a las
autoridades federales investigarlo. Y si seguimos creyendo que hubo fraude,
entonces debemos actuar de manera más lógica, dentro de la legalidad y usando
las propias reglas del juego. Pero no podemos seguir tirando pedradas, gritando
que fue fraude, cuando ni siquiera nos paramos en las casillas para ejercer el
voto. Un derecho constitucional. Un derecho que está en la misma constitución
de cuyas reglas nos seguimos quejando.
En una
democracia sana es importante la alternancia en el poder. Sí, hace falta un
presidente de la izquierda, pero no estoy seguro que Andrés Manuel López
Obrador haya sido la mejor opción que tuvo la izquierda para tratar de ganar la elección.
Sí, es un hombre sencillo, dicen algunos que hasta humilde. Pero es tremendamente
ignorante. Enrique Peña Nieto no sabe hablar inglés y le cuesta mucho trabajo
conectar el cerebro con la boca, pero López Obrador es manipulador de la
ignorancia. No podemos tener a un presidente que invente verbos: “Ya tenemos
presidente haiga sido como haiga sido”. No quiso tomar un
sencillo examen de 10 preguntas con temas de conocimiento básico, quizás de
primaria y que otros candidatos sí lo tomaron. No, no me hubiera gustado que ese buen hombre haya representado a mi
país. Enrique no habla inglés, pero Andrés Manuel no habla inglés y ha dicho que
ni está dispuesto a aprenderlo, pero tampoco habla bien español.
Enrique
Peña Nieto no es el político más inteligente en México y lo ha demostrado en
innumerables ocasiones. Es un político joven de 47 años de edad al que
considero que debemos darle el beneficio de la duda.
Acabo de
leer un comentario en mi Facebook: “Enrique Peña Nieto no tiene experiencia”.
¿Quien la tiene como presidente? En Estados Unidos, por ejemplo, en donde hay reelección,
un presidente electo ya tiene experiencia “como presidente".
No estoy
muy contento en que el PRI haya regresado al poder. El mismo partido que
durante más de 70 años dejó a México con la peor enfermedad que pueda tener un
país: la corrupción.
Sin
embargo, no había de donde escoger. Si el PRD hubiera escogido como su candidato
a Marcelo Ebrard, otro gallo estaría candando. Marcelo es un perredista
preparado, inteligente, muy profesional y que goza de amplia aceptación y
simpatía en sectores político y económico del país. Lo veremos en acción en el
2018, espero honestamente que gane la próxima elección.
Andrés
Manuel López Obrador no sabe perder y hace berrinches como niño chiquito. Pero
aún, con la creación del mentado #yosoy132 multiplica su berrinche y crea en México
un ambiente de incertidumbre y de enfrentamientos. Los jóvenes son la carne de cañón en su guerra.
Propongo
que los mexicanos dejemos a un lado los enfrentamientos y hagamos un frente común
para VIGILAR muy, pero muy de cerca el régimen de Enrique Peña Nieto. Exigirle
que cumpla con su trabajo como presidente, porque nos guste ó no, ya es
presidente.
Debemos
vigilar el gobierno de Peña Nieto porque entre la gente que nombró en su
gabinete hay quienes están muy, pero muy allegada al tristemente célebre Carlos Salinas
de Gortari. No podemos dejar que vuelvan a secuestrar a México.
Debemos
exigirle a Peña Nieto que cumpla con su trabajo, pero debemos exigirnos también
a nosotros mismos cumplir como ciudadanos. Un presidente no va a cambiar el país.
El país no es el presidente, es el pueblo. Desgraciadamente al pueblo es más fácil
engañarlo que convencerlo que lo han engañado. Somos bebés, somos como
adolescentes que nos movemos con las olas, aunque no entendamos por qué las
olas se están moviendo.
No nos
quejemos si no vamos a votar, esa es hipocresía vestida de protesta democrática.
Eso no se merece nuestro país. Pero si no queremos un país como el que tenemos,
entonces debemos usar las actuales leyes para mantener “en línea” a los
gobernantes. Y si no nos gustan las leyes, entonces hay que cambiarlas en ese
proceso democrático que nos da la Constitución.
Ya no
podemos tener legisladores flojos que en vez que trabajar creando y modificando
leyes usan sus iPads para jugar Angry Birds ó Jewels en plena sesión.
Con el PRI
regresamos al pasado, pero depende del pueblo llevar a un país a un mejor
futuro. No podremos lograrlo mientras sigamos viendo a los capos del narco como
los héroes. Felipe Calderón no fue quien perdió la guerra, la perdimos los
mexicanos por esa actitud frente a quienes se enriquecen rápidamente con la
violencia y por las drogas.
Tantas
cosas que quiero decir, pero ya me llegaron las agruras y las náuseas.
La política,
la religión y el deporte me provocan náuseas severas, pero no puedo controlar
esta manía de comentar sobre esos temas.
Que tengan
una semana perfecta! : )