La primera vez que tuve una charla personal con el Cónsul Juan M. Solana, fue en sus oficinas del Consulado hace algunos años. Fue de hecho para una entrevista, pero terminamos hablando de varios temas.
Al Cónsul Solana le gusta charlar sobre uno y mil tópicos, al igual que a su padre, Fernando Solana Morales, a quien conocí brevemente en 1996 cuando él era Senador de la República Mexicana, durante una entrevista con una compañera del medio para el que yo trabajaba en la Ciudad de México.
Al Cónsul Solana le gusta charlar sobre uno y mil tópicos, al igual que a su padre, Fernando Solana Morales, a quien conocí brevemente en 1996 cuando él era Senador de la República Mexicana, durante una entrevista con una compañera del medio para el que yo trabajaba en la Ciudad de México.
El Cónsul Juan M. Solana ha creado su propia carrera diplomática y después de nuestra charla de casi tres horas y media, me queda claro que él escogió ese rumbo para servir.
Pasó por otros cargos en México. Incluso trabajó para la banca, pero, en la banca no se ayuda a nadie. Es un negocio al que hay que exprimir al que se acerque. En el servicio exterior de cualquier país se debe tener vocación de eso, precisamente, de servicio. Y si no hay vocación de servicio, mejor hay que dedicarse a otro negocio. Y el Cónsul Solana ha expresado que le gusta su trabajo, le gusta servir, le gusta ayudar.
Pasó por otros cargos en México. Incluso trabajó para la banca, pero, en la banca no se ayuda a nadie. Es un negocio al que hay que exprimir al que se acerque. En el servicio exterior de cualquier país se debe tener vocación de eso, precisamente, de servicio. Y si no hay vocación de servicio, mejor hay que dedicarse a otro negocio. Y el Cónsul Solana ha expresado que le gusta su trabajo, le gusta servir, le gusta ayudar.
El Cónsul Solana se preocupó cuando supo de las quejas que se vertieron en mi perfil de Facebook sobre el servicio que se presta en el Consulado de México y el trato de algunos empleados hacia los mexicanos que van a solicitar documentos. Las quejas siempre han existido, y seguirán existiendo en cualquier oficina en la que se prestan servicios. Pero el Cónsul Solana quiere corregir eso en su oficina, en el Consulado de México.
Muchos de ustedes se quejaron de que no se les expidieron los documentos que fueron a solicitar y otros tantos se quejaron por el trato por parte de algunos empleados del Consulado.
Esta es mi perspectiva muy personal y objetiva sobre el asunto, y voy a dividirlo en dos partes: La expedición de documentos y el trato por parte del personal.
1.- Para la expedición de documentos, ya sea el pasaporte, la Matrícula Consular, etc., hay que reunir varios requisitos y documentación. Y, ni en México, ni en China, ni en Indiana las autoridades van a expedir documentos si el solicitante no cuenta con los requisitos. Si alguien no tiene la documentación tal como se explica en las listas de requisitos, no van a recibir su pasaporte, Matrícula Consular, etc. No va a suceder. Y eso hay que entenderlo perfectamente. Por supuesto que no le van a expedir un documento a una persona que no pueda comprobar fehacientemente su identidad. Eso evitará que el Consulado de México expida documentos a personas cuya nacionalidad no es la mexicana. Recuerden que los fraudes están a la orden del día en muchos rubros y, por supuesto, una oficina consular, una representación de un gobierno extranjero, DEBE asegurarse que se le está expidiendo un documento a un ciudadano mexicano, a la persona que dice ser.
Con esto, además, se muestra a las autoridades estadounidenses, en este caso, que los documentos que expide el gobierno mexicano en sus Consulados son confiables.
Entonces, para ir preparados con la documentación requerida cuando se va a solicitar algún documento, hay que informarse antes de acudir a la cita. Y esa información es total responsabilidad de la persona que va a solicitar el documento.
Tengo que decir que los empleados del servicio nacional de llamadas para hacer citas, conocido como Mexitel, tampoco dan información precisa sobre los documentos que se necesitan. Así que no se confíen y pregunten las veces que sean necesarias, aunque se enojen los empleados de Mexitel. Les explico.
Unos días antes de reunirme con el Cónsul de México, hice varias llamadas a Mexitel, solo para conocer cómo funciona y cómo atienden a la gente. En tres diferentes días, llamé para solicitar información sobre los requisitos para solicitar un pasaporte, una Matrícula Consular y registro de niños nacidos en E.U. si es que los padres quieren la doble nacionalidad para sus hijos. En los tres casos, las personas que me atendieron no mostraron ni paciencia ni amabilidad y solo uno de ellos me dió información precisa sobre los documentos que debía llevar al Consulado si quería hacer alguno de esos trámites. Los otros dos que atendieron mis llamadas, solo me dijeron que debía llevar “copia” de X, Y, y Z documentos, pero NUNCA mencionaron que debía llevar también los originales de esos documentos. Muchos podríamos decir: “es obvio que se deben llevar los originales”. Sí, puede ser obvio para mucha gente, pero para muchos no lo es. Y, también hay que decirlo, muchos de nosotros necesitamos que nos expliquen las cosas con manzanitas y palitos.
El error de quienes están atendiendo el servicio de Mexitel podría tener consecuencias muy desagradables para el solicitante, en el momento de acudir a su cita en el Consulado. Si la persona llega, por ejemplo, solo con la copia de su acta de nacimiento y no la original, ¿qué creen que va a decir el empleado del Consulado?... Claro, no va a expedir el documento que se está solicitando, por más que le explique que el bruto que le contestó en Mexitel no le dijo que debía llevar también el documento original... Y una copia.
Así que, asegúrense de preguntar qué es exactamente lo que necesitan, antes de acudir a su cita al Consulado. Ya sea a quien les conteste en Mexitel, también llamando al propio Consulado ó en el sitio web del Consulado. Abajo van a encontrar enlaces y números de teléfono importantes.
Ahora, una cosa es que ustedes no lleven la documentación necesaria para el trámite de cierto documento y OTRA cosa MUY diferente es el trato que reciban por parte del personal en el Consulado.
2.- Ustedes deben reportar al empleado que les falte al respeto, que los trate mal, que los ofenda, que les hable con tono irrespetuoso. Por falta de respeto no me refiero a que el empleado les va a hablar con palabras obscenas. Yo tampoco creo que llegan a ese nivel los empleados del Consulado. Pero si ustedes, los solicitantes, también son respetuosos y preguntan ó explican cualquier situación de buena manera, entonces deben recibir el mismo trato.
No se sientan ofendidos si les dicen “LO SIENTO, no le puedo expedir ese documento”, porque recuerden que es SU responsabilidad informarse sobre la documentación necesaria. Pero si en la respuesta del empleado del Consulado no existe un “LO SIENTO” ó una expresión similar, y si además hay un tono arrogante, entonces sí siéntanse ofendidos y reporten al empleado. Es decir, hay muchas formas respetuosas de decir NO. Y si a ustedes les dicen “NO”, tampoco armen la revolución. Pregunten POR QUÉ no se les expide el documento que solicitan y si resulta que no llevaban un documento, regresen con él y entonces no tienen por qué negar la expedición de ese documento. Pero recuerden, todo debe estar “en regla”.
Ahora, cuando llamen a Mexitel, escriban el nombre de la persona que les contesta, para que, si no los trata con profesionalismo ó les da información no precisa sobre la documentación que necesitan, entonces puedan reportarlo si eso les causó problemas, como el tener que perder otro día en su trabajo y gasto en la gasolina. Abajo les doy importantes enlaces y números de teléfono.
Y si alguno de ustedes recibe mal trato por parte de empleados del Consulado de México, el Cónsul Juan M. Solana quiere saberlo. Pero ustedes necesitan datos específicos sobre la persona que les está atendiendo y que van a reportar como el nombre ó descripción física del empleado, señas particulares, ropa que usaba en ese momento, la fecha y hora en el ocurrió el incidente y el trámite que se estaba realizando. Pueden enviar esas quejas directamente al Cónsul Juan M. Solana al siguiente correo electrónico: indianapolis@sre.gob.mx
Hay varias cosas que yo les quiero pedir cuando envíen un reporte al Cónsul.
1.- Que sean respetuosos. Recuerden que “en el pedir está el dar”. Sean profesionales y utilicen el mejor vocabulario que tengan.
2.- Expliquen el incidente lo más detallado posible, con todos los datos que les mencioné arriba sobre el empleado y la situación en general.
3.- Al final de su carta, escriban su nombre completo y número de teléfono ó de contacto, para que el Consulado pueda comunicarse con ustedes si tiene más preguntas. No lo hagan anónimo porque esos no tienen validez y nadie los toma en serio.
4.- Hagan el reporte lo más pronto posible después del incidente.
5.- Sean responsables al reportar a un empleado. Con esto me refiero a que, todos y cada uno de los que trabajan en el Consulado tienen necesidad de un empleo, así como ustedes y yo... como todos. No metan en problemas a un empleado solo porque les “cayó mal”. Son seres humanos y como todo ser humano, también cometen errores. Por supuesto que no tengan miedo en reportar a alguien si, con todos sus elementos y bajo su consciencia, creen que ese empleado debió haberlos tratado mejor. Esos reportes van a enseñar a algunos a querer y cuidar más su trabajo... Y si no les gusta ese trabajo, entonces la recomendación es muy clara: “A buscarse otro”.
Y es que, debemos tener algo bien claro y siempre presente en nuestras mentes. En México estábamos acostumbrados al mal trato por parte de empleados en oficinas de gobierno, también en oficinas públicas y hasta en la tienda de la esquina. Aunque las cosas han mejorado un poco en México, muchos de quienes venimos acá, nos quedamos con ese mal sabor de boca y quizás respondemos agresivamente cuando se nos niega algo y comenzamos a “mentar la madre” a quien se nos atraviese. Porque, dirían algunos, “el mexicano es bien cabrón”. Y creemos que el ser “cabrones” nos va a hacer valientes y vamos a obtener lo que queremos a “mentadas de madre”. Y el ambiente se pone bravo cuando al otro mexicano, el que está atendiendo al público, le sale el “grito de guerra” y se sube a la silla de la prepotencia y... pues entonces ya “valió”.
Ambas partes deben tomar sus cartas de responsabilidad, profesionalismo, civismo, educación. Debemos reemplazar al “valemadrismo” mexicano que no nos ha dejado salir de muchos hoyos en la historia de nuestra gran nación. Porque, recuerden que la nación no la hacen las tierras, no la hace la infraestructura, los edificios bonitos, las carreteras, ni las playas y paisajes hermosos. La nación la hacemos los mexicanos, quienes somos y como nos comportamos dentro y fuera de nuestras casas. La honestidad con nosotros mismos es lo que hace la diferencia en una nación. La educación hace la diferencia en nosotros, aunque muchos no hayan tenido la oportunidad de asistir a la escuela ó lo hayan hecho solo algunos años. La educación se da en casa, en el hogar, y cada generación debe ser más educada que la anterior. Eso es algo que debemos enseñar a nuestros hijos.
Sí, es un asunto en el que debemos trabajar muy duro, individualmente y como nacionales mexicanos, estemos donde estemos. Es cierto que ciertas costumbres son muy difíciles de eliminar de la noche a la mañana. ¿Pero por qué no comenzar hoy? Y si venimos a un país para estar mejor económicamente, ¿porque solo tenemos que enfocarnos en el dinero, por qué mejorar solo económicamente? ¿Por qué no mejorar en la educación y en la moral? ¿Por qué no el cambio completo?... Si no, qué chiste tiene haber salido de nuestro país, si no forjamos una mejor persona. No dejemos nuestras tradiciones, nunca. Pero las malas costumbres deben abandonar nuestras vidas. Y para aquellos que se resisten al cambio... bueno, sigamos siendo “cabrones”, pero enfoquemos esa energía que vertimos en los partidos de fútbol también en beneficio personal y de nuestras familias. ¿Será eso posible?
Recuerdo lo que sucedió con una mujer hispana hace algunos años en un verano cuando fuimos a pasar el día a un lago cercano a mi casa. Había una familia hispana cerca de nosotros y con varios niños jugando y un bebé. La mujer le cambió el pañal al bebé y ¿saben que fue lo que hizo la mujer? Tiró el pañal al agua!... A pesar de que el bote de basura estaba a cinco pasos de ella. No se quiso levantar!!!
Esas son las actitudes y “valemadrismos” a los que me refiero. Son costumbres que consideramos hasta “normales” en nuestro país. ¡Por eso estamos como estamos! Estados Unidos es nuestra casa, también es nuestro país. Y mientras no cambiemos ciertas costumbres, como las de la señora "¡huevona!" del lago y el trato y las “mentadas de madre” entre nosotros mismos, en este país siempre nos seguirán viendo como los invasores del sur, aunque seamos “chingones” para trabajar.
Importantes Enlaces y Números de Teléfono:
Quejas y mensajes para el Cónsul Juan M. Solana: indianapolis@sre.gob.mx
Teléfonos del Consulado de México en Indianápolis: (317)761-7600 y (317)761-7610
Quejas en contra de empleados de Mexitel: 1(877)210-9469
Sitio de Internet del Consulado de México, en donde encontrarán más información, incluyendo el número de Mexitel para hacer citas: