La justicia en Estados Unidos se está prostituyendo en una lucha que apenas comienza en búsqueda del “dólar todopoderoso”.
La realidad está alcanzando a la ciencia ficción Hollywoodense y hay que poner en la mesa las piezas de un rompecabezas de billones de piezas y hay que llamarle “pan” al pan y “vino” al vino.
Es un asunto complicado, y voy a tratar de explicarlo de la manera más sencilla posible. Aquí vamos.
En los años recientes, pero sobre todo en los últimos meses, hemos visto un aumento en el número de personas detenidas hasta por violaciones de tráfico. No han cambiado los arrestos a los criminales con delitos mayores; los que cometen violaciones sexuales, asesinatos, etc., quienes se habían caracterizado por abarrotar las cárceles de todo el país.
Pero últimamente, hasta el que dió vuelta a la izquierda sin poner la luz direccional termina en la cárcel. Es el daño colateral quizás por conducir sin licencia. Pero la severidad de las medidas y los castigos están haciendo historia.
No se trata de la SB590 en Indiana, porque esa se quedó como el “gatito sin uñas”. Tampoco es la SB1070 de Arizona porque gran parte de la legislación está en las cortes. Esas dos y otras legislaciones aprobadas en decenas de estados, son el resultado de un gran negocio político y corporativo. Un gran negocio que se traduce en miles de millones de dólares. Un gran negocio que nadie está dispuesto a terminar. Por eso la reforma migratoria no ha sido posible.
NEGOCIO CORPORATIVO
Vamos por partes. En Estados Unidos hay varias compañías que están manejando cientos de cárceles en todo el país. Los gobiernos federal, estatales y locales cedieron el manejo de prisiones a manos privadas, porque “sale más barato” para el gobierno, pero es un negocio redondo para estas compañías:
Corrections Corporation of America (CCA),
GEO Group,
Management and Training Corp., y
LaSalle Corrections
Hay otras compañías más pequeñas que controlan prisiones en el país, pero la más grande es CCA (Corrections Corporation of America), con más de 60 cárceles y Centros de Detención de inmigrantes en 19 estados y la capital, Washington, D.C.
Le sigue GEO Group. Esta compañía opera 53 prisiones y Centros de Detención de inmigrantes en 17 estados.
CCA ha gastado más de $17.6 millones de dólares en cabilderos en la última década.
Un cabildero, en palabras sencillas, es una persona que es contratada para ir al Congreso federal y los congresos locales en los estados para convencer a los legisladores que aprueben propuestas que les conviene a las compañías que los contrataron. También cabildean en organizaciones y otros sectores del gobierno como Secretarías de Estado y la propia Casa Blanca.
GEO Group ha gastado $2.4 millones de dólares en cabilderos desde el 2004. A sus cabilderos los ha enviado, no solo a los Congresos federal y estatales. También los ha enviado al Departamento de Seguridad Nacional y el Servicio de Inmigración, de acuerdo con el Center for Responsive Politics (CRP), un grupo sin fines de lucro y no partidista, con base en Washington, D.C., cuyo objetivo es investigar sobre el dinero que se mueve por debajo de la mesa en la política y el efecto de ese dinero y la actividad de cabildeo en las elecciones y la política pública y mantiene una base de datos pública sobre esa información.
Bueno, el resultado de esos cabildeos le ha ayudado a GEO Group, a ganar contratos con el gobierno por unos 2 mil 690 millones de dólares.
¿Cuál es la base de operaciones de estas compañías?
Arizona y Florida, principalmente.
¿Les suena la campana en algo? Arizona, SB1070... Florida, HB 7089 y SB 2040. ¿Podemos ligar más propuestas antiinmigrantes en otros estados? ¿Tendrá algún lazo el innombrable en Indiana y la SB590 con este negocio de cárceles? Hay más preguntas que respuestas.
En los años recientes se han presentado en legislaturas en todo el país, las propuestas antiinmigrantes más duras de los tiempos modernos en Estados Unidos y ésta es quizás la razón de más peso. El negocio de las cárceles. Todo es “dinero”.
¿Y dónde está el negocio con los inmigrantes?
Aquí vamos con los números. En la escuela no fui muy bueno con las matemáticas, pero cuando se trata de sumar cantidades de dinero, es otro rollo. Y sí que es un gran rollo. Ahí les va...
Las cárceles privadas reciben DIARIAMENTE alrededor de $200 dólares por prisionero. Se los paga el gobierno. Bueno, a final de cuentas lo terminamos pagando ustedes y yo con nuestros impuestos.
Son $200 por persona, por noche. ¿Tienen lista la calculadora?
Las compañías antes mencionadas operan más de 200 prisiones en conjunto en todo el país, con un estimado de 150 mil camas. Esto es: $200 X 150,000= 30 Millones AL DIA!!!... Uta!!!... ¿Con esa entrada de dinero quien quiere terminar con la inmigración indocumentada y el crimen en las calles? No way!... Son casi 5 mil millones de dólares al año en ganancias.
Y claro, esto es como un hotel. Entre más clientes tengan, mayores serán las ganancias.
Por eso, esas compañías envían a sus cabilderos para presionar (¿Comprar?, ¿Sobornar?) a legisladores a que aprueben leyes cada vez más severas. Entre más indocumentados en las cárceles, más son las ganancias para las compañías y para algunos políticos.
¿DIJE POLITICOS?
El Center for Responsive Politics, Immigrants for Sale y Cuéntame, entre otros críticos de este sistema y que investigan estas supuestas conexiones entre políticos y las compañías CCA, Geo Group, Management and Training Corp y LaSalle Corrections, creen que políticos como el Senador republicano Russell Pearce, autor de la ley SB1070 de Arizona, tienen una estrecha relación con ALEC (American Legislative Exchange Council), la mayor agrupación en el país de cabilderos, que son contratados por las compañías dueñas de cientos de cárceles en Estados Unidos.
Muchos de esos cabilderos, fueron alguna vez empleados del gobierno. Incluso, directores de cárceles y altos ejecutivos de CCA y Geo Group fueron parte del gobierno.
Por mencionar solo un ejemplo, dos de los ahora altos ejecutivos de CCA fueron directores del Buró Federal de Prisiones, incluyendo Harley Lappin, a quien CCA contrató en Junio, una semana después de haberse retirado del Federal Bureau of Prisions.
Otro más. Bart VerHulst, un Vice Presidente de CCA que trabajó anteriormente como Jefe de Personal para el Senador Bill Frist de Tennessee, de acuerdo con la red Cuéntame y la organización Immigrants for Sale.
UNA JUSTICIA PROSTITUIDA
El mayor problema es que ni a los políticos ni a las compañías que controlan las cárceles les importan los inmigrantes como seres humanos. Para ellos, los arrestados son solo números... ó signos de dólar ($) multilplicado por... el mayor número de días que lo pueda retener en la cárcel.
Ese fue el caso que ocurrió con Guillermo Gómez Sánchez. Un residente legal de 50 años de edad con problemas mentales, detenido por una disputa en una tienda por una bolsa de jitomates.
Guillermo estuvo encarcelado por alrededor de dos años en una de las cárceles privadas de la compañía CCA (Corrections Corporation of America). Familiares de Guillermo dicen que CCA proporcionó atención médica adecuada por las condiciones de Guillermo.
Por esos dos años que Guillermo pasó en la cárcel, CCA obtuvo ganancias cercanas de los $90 mil dólares.
Guillermo era trasladado de prisión en prisión sin informar a sus familiares. Cuando su madre, Dolores Sánchez iba a visitarlo, no le informaban en dónde estaba su hijo. La idea era mantener a Guillermo en la cárcel el mayor tiempo posible. Guillermo fue un gran negocio para CCA.
Y ES SOLO EL COMIENZO
Los cabilderos están presionando para que otras leyes más severas sean aprobadas como “Truth in Sentencing Act”, “Mandatory Minimum Sentencing Act”, la ley del “Third Strike” que mantendrían a más personas en la cárcel por períodos de tiempo más largos. Algunas de esas propuestas de ley de las que podríamos escuchar en los próximos meses.
Por eso será difícil la aprobación de una reforma migratoria amplia. Hay mucho dinero en juego y ni los políticos ni las compañías privadas como CCA, Geo Group, Management and Training Corp estarán dispuestas a ceder.
Los inmigrantes son el negocio moderno en Estados Unidos. Por eso las mentiras de los políticos sobre los inmigrantes, entre ellas el que “no pagan impuestos”, que “se aprovechan del sistema”. Las puertas se cierran cada vez más para nuestros hermanos indocumentados y debido a que quienes manejan el país, no manejan los intereses de su pueblo ni les importan los derechos de nadie, entonces el juego no terminará, ni pronto, ni fácil.
Que tengan una buena semana!
Aquí les dejo algunos enlaces de videos e información para que conozcan más sobre este tema.