30 de mayo de 2017

"México es una porquería de país"

"México es una porquería de país", dice Ezequiel Elizalde, una víctima de secuestro. Esto lo dijo en el 2013. Ahora hay muchos más mexicanos que piensan lo mismo que él. ¿Por qué?

En breve, presuntos integrantes de la banda conocida como "Los Zodiaco" supuestamente secuestraron y turturaron a Ezequiel Elizalde. La francesa Florence Cassez estuvo aparentemente involucrada en el secuestro, y quien más tarde fuera puesta en libertad. El Ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena votó a favor de amparar a la francesa por supuestas irregularidades cometidas durante su detención, lo que derivó en la violación al debido proceso.

Ahora, la Suprema Corte de Justicia de la Nación revisa otros dos amparos de otros delincuentes de la misma banda, que alegan que fueron torturados para auto incriminarse por el delito. La misma historia se ve venir.



Hay en México más protección para los delincuentes que para las víctimas de esos delincuentes. Para los ojos de los mexicanos, la respuesta es sí.

Hay instituciones. Desafortunadamente, hasta la Comisión Nacional de Derechos Humanos parece velar más por los derechos humanos de los delincuentes, que por los derechos humanos de las víctimas.

México es un país con muchas riquezas, no solo naturales. Desgraciadamente, para quienes han sido víctimas de la delincuencia, la perspectiva no es nada positiva, porque ni siquiera reciben el apoyo de las instituciones que se supone que deben velar por sus derechos constitucionales.

El pueblo de México está desamparado. Primero se arresta y luego el arrestado debe demostrar que es inocente para poder salir de la cárcel.

El mal de todo sigue siendo la imparable corrupción a todos los niveles, incluyendo la corrupción del propio pueblo, que prefiere dar la "mordida" al policía corrupto para que lo deje ir y no le quite el vehículo. La cultura de la corrupción ha enlodado a todos.

No hay una base de datos nacional confiable para el registro de criminales. No hay un registro de ciudadanos como un número de seguro social, que se pueda usar para la identificación de todas las interacciones del ciudadano con el gobierno.

Hay miedo de reportar actividad ilícita, por temor a represalias por parte de los delincuentes. El temor es que un ciudadano reporte una actividad criminal, que las autoridades corruptas identifiquen al ciudadano y en lugar de investigar la actividad ilícita, los corruptos lo reporten a los criminales, de quienes reciben grandes cantidades de dinero por información... y para voltear la cara para el otro lado.

Decenas de periodistas han sido asesinados, por investigar y denunciar al crimen organizado. Las autoridades voltean la cara para el otro lado.

Hay mayor riesgo de ser asaltado en una carretera que antes. Las autoridades locales, voltean la cara para el otro lado.

Por esto y por muchos motivos más... No, México no es una porquería. Porque estamos enamorados del país y el amor ciega. No, México no es una porquería.




Luis Navarro