16 de marzo de 2011

¿Miedo a qué?

Anoche conocí a una familia mixta, México-Americana, cuyos padres son como millones de familias de origen hispano, trabajadores a más no poder. Con dos empleos cada uno y todavía se dan tiempo para atender a sus tres hijos. Así tiene que ser.


Toda la familia había tenido la intención de ir a la protesta en contra de la SB590 del martes en el Capitolio Estatal, pero no fueron, y la lluvia no fue precisamente lo que les impidió asistir. Fue el miedo. Ese sentimiento/emoción que sigue causando mas daño que la propuesta misma.


Cuando pregunté: “miedo a que?”, los ojos de la madre de familia se abrieron y mirándome fijamente me contestó: “a la migra”.


Mis ojos se abrieron más… A la migra???... A la migra!!!...


“Alguien” les dijo que… en sus palabras: “ICE iba a ir a esa protesta y arrestar a la gente”.


Desde el corazón hasta los pelos, pasando por mis tripas, mi cuerpo se calentó y comenzó a hablar el Luis Navarro “teacher”, ese que todos llevamos dentro.


Después de todo lo que hemos hablado sobre el NO tener miedo de la SB590, de que la oficina de inmigración en Indianápolis no tiene personal suficiente ni trabajando en sus instalaciones ni para ir a hacer arrestos. Y mucho menos en una manifestación pública, para la que se han obtenido los permisos necesarios y la que la Constitución de este gran país salvaguarda sin duda alguna. No, por favor, ya no más miedo.


Ese “alguien” que corrió el rumor se clona entre nuestra comunidad. Ya sé cómo se comporta esa gente. Son personas que carecen de tacto ó inteligencia ó ambas, y que, sin saber, sin leer, sin informarse, hacen circular rumores sobre situaciones que ellos mismos no entienden y que sólo “creen” que sucedería, como en este caso. No se vale!


Me pregunto si eso fue lo que sucedió con otras decenas, quizás cientos de personas que tenían la intención de ir a la marcha, pero que no fueron por… el miedo.


Desafortunadamente yo no alcancé a llegar a tiempo. Estaba fuera de la ciudad por un asunto personal, pero tengo que admitir que me sentí un poco desconcertado cuando Roberto, uno de mis amigos de Facebook, me dijo que la marcha había terminado antes de lo programado, y después varios amigos que estuvieron presentes corroboraron que la asistencia no había sido muy nutrida que digamos.


Espero que no haya sido un “alguien” lo que les infundió miedo a asistir. Sin embargo, también escuché muy buenos comentarios. “Poquitos pero con un gran espíritu de lucha”, dijo Juan Carlos Hernández, un joven estudiante universitario originario de México. He visto fotografías y me da gusto ver a gente sonriente en eventos como estos. Con mucha o poca gente, el evento definitivamente valió la pena.


Y es que, la preocupación aquí, honestamente, no es si alguien fue ó no fue a la protesta, sino las razones por las que mucha gente no asistió.


Lo dije antes y lo digo ahora, las protestas en el Capitolio tienen un mayor eco que las que se hacen en otras partes del estado, porque ahí, en el Capitolio, es donde está la acción, donde están los medios de comunicación, donde están los legisladores, la gente que haría cambiar el rumbo de esa propuesta racista.


Sólo espero que, si es aprobada por la Cámara de Representantes y si llega al escritorio del gobernador, ahí sí lleguemos masivamente a decirle a Mitch Daniels, que si quiere nuestro voto en su futuro político, más vale que ni siquiera toque ese bolígrafo.


Nuestra comunidad ya ha tenido muchos sobresaltos. Ya ha vivido muchos miedos. ¿No creen que ya es el momento de dejar ese sentimiento/emoción atrás?


Ahora los Godínez, la familia que conocí ayer, dice estar planeando regresar a México. O.K. ¿y saben con qué se van a encontrar en México? Sí, es un país muy hermoso, con gente hospitalaria, trabajadora y que todos los días sale a las calles “con el Jesús en la boca” porque no saben si van a regresar a casa sanos y salvos.


Miguel Orozco, dueño de “Casa Grande”, un pequeño restaurante en Tlaquepaque, Jalisco, está planeando cerrar su negocio y venirse con su familia a vivir a Estados Unidos. ¿Entonces? Unos corriendo de aquí para allá y otros corriendo de allá para acá. Va a ser un cuento de nunca acabar.


El México de hoy no es apto para familias mixtas. Desafortunadamente los gobiernos de todos los niveles están más enfocados en luchar contra el fantasma del crimen organizado, que en darle otro tipo de nutrientes a las nuevas plantas. No le están dedicando tiempo suficiente, ni dinero, ni esfuerzo al futuro de México, a la niñez y la juventud.


Los niños acá, tienen como héroes a Superman, Batman y el Hombre Araña. Mientras que los niños y jóvenes de allá, tienen como Héroes al Chapo Guzmán, la Barbie y Juan Pérez, el chavo de la esquina que vende droga y que tiene mucha “lana” para comprar lo que se le pegue la gana. Ese es un matiz de un pueblo que sigue sufriendo las consecuencias de los malos gobiernos, incluyendo los más de 70 años de dictadura perfecta.


Si la Familia Godínez y miles más deciden regresar a México ó a sus países por el MIEDO a las propuestas racistas de políticos nefastos, estaríamos dejando que esos políticos nefastos ganen la guerra y llevaríamos a nuestros hijos a un país que no conocen, con un sistema lleno todavía de corrupción y malas costumbres. Y esos niños serían los más perjudicados. No serían ni de aquí ni de allá, y pondríamos en riesgo su potencial.




LO MÁS RECIENTE DE LA SB 590


La propuesta sigue estancada en un Comité de la Cámara de Representantes y mientras que los Demócratas sigan boicoteando otras propuestas republicanas, la SB590 estará en el limbo. Así es que, no se ha muerto. Es como un pez en su pecera, sigue vivito y coleando, pero mientras los republicanos no rompan el cristal de la pecera, ese pescadito no le hace daño a nadie.
Por otro lado, una muy buena noticia. El senador republicano, Luke Kenley, quien había votado en favor de la SB590, está cambiando de opinión. Ahora no está convencido de que esa propuesta sea buena para el estado y por la charla que tuvo con un jefe policíaco, ahora ese senador conoce cómo funcionan las agencias policíacas y se ha dado cuenta que la medida traerá más problemas que soluciones.
Eso es bueno porque los senadores están empezando a salir de su ignorancia y se están dando cuenta que hay otras opciones para luchar contra la inmigración indocumentada y ahora el Senador Kenley está presentando otras opciones. Veremos que pasa en los próximos días.