Cuando
conocí a una familia hispana de cuatro miembros, entre ellos dos niños, fue que
se me ocurrió organizar un paseo al parque de diversiones Kings Island. Les cuento su historia sin
irrumpir en su privacidad.
El padre y
la madre llegaron a Indiana hace más de 10 años. Desde entonces no han podido
resolver su situación migratoria, como millones de personas en todo el país.
Los dos niños nacieron en Indiana. Son ciudadanos estadounidenses con todos los
derechos, pero aún siendo estadounidenses por nacimiento, estos pequeños no
pueden aprovechar muchos de esos derechos en toda su magnitud, entre ellos
viajar libremente por el país. Claro, un ciudadano estadounidense tiene la
libertad de viajar a donde quiera dentro y fuera del país. El problema es que
no puede hacerlo con su familia, con sus padres y menos siendo menores de edad.
Cada año,
voy con mi familia a Kings Island. Ya se ha convertido casi como en una
tradición. Cuando coloqué un comentario en mi perfil de Facebook diciendo que
estaba disfrutando con mi familia en Kings Island, la madre de esta familia
hizo un comentario que me dejo con un nudo en la garganta. Desde que llegaron a
Estados Unidos, hace más de 10 años, no habían podido salir a pasear a un
parque como ese. El temor a ser parados por la policía manejando sin licencia y
con las terribles consecuencias que muchas veces terminan en la separación de
familias había sido una de las principales razones. La segunda y creo yo
igualmente grave era que no completaban el dinero para los boletos de entrada
al parque.
A pesar de
que trabajaban todo el día, el dinero que ganan apenas les alcanza para pagar
la renta, la comida, vestir y lo que necesitan los niños para la escuela. Por
cierto que me siento orgulloso de ellos, porque a pesar de su precaria situación
financiera, ellos decidieron no mentir en sus aplicaciones de la escuela y no
tomar ventaja de la ayuda del gobierno, lo que desafortunadamente muchas
personas lo hacen. No solo hispanos, claro.
Cuando leí
el comentario de la madre, mi primera reacción fue: esto no puede estar
pasando. No es posible que un niño de casi 11 años de edad y el otro de 9, no
hayan tenido la oportunidad de visitar un parque como Kings Island que está a
solo un par de horas de distancia de la ciudad donde viven.
Esa fue una
de las razones por las que decidí organizar El Día Hispano en Kings Island.
Quiero que se convierta en una tradición y tener yo la oportunidad de viajar a
ese parque de diversiones no solo con mi propia familia, sino con la familia
hispana en la zona donde yo vivo.
El año
pasado me llovieron algunos comentarios y críticas porque, como siempre, en
nuestra comunidad hay personas que ven “moros con tranchetes” y dijeron que
estaba haciendo esto como negocio.
Primero, lo
primero que siempre he criticado a ciertas “organizaciones” y negocios es que
lucran con el inmigrante. No puedo caer en la misma bajeza que siempre he
criticado.
Segundo, el
precio del paseo está basado en el total del precio de la renta del camión
dividido por el número de asientos, más el total del precio del boleto de
entrada al parque, que se reduce cuando se compran varios boletos.
En fin. Mi
punto con este Blog no es hablar de detalles organizativos, sino expresar mi
satisfacción al saber que más familias como la que conocí, tendrán oportunidad
de viajar a Kings Island y convivir con otros hispanos, sin la preocupación de
manejar temiendo que los pueda arrestar la policía por conducir sin licencia.
Muchas
gracias a todas aquellas personas que han confiado en mí, no solo en el área
informativa, sino para hacer este paseo una realidad y, espero, una tradición.
¡Que tengan
todos una semana perfecta! : )
MÁS DETALLES SOBRE EL PASEO EN EL SIGUIENTE LINK:
https://www.facebook.com/groups/221619791274327/permalink/354771214625850/
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